La
"filosofía orgánica"
implica la creación, recuperación
y mantenimiento de agroecosistemas cuya
productividad esté basada en el
aprovechamiento correcto y ajustado de
los ciclos naturales.
La
producción orgánica constituye
un sistema de producción tanto
o más complejo que los convencionales,
aún que aquellos que utilizan alta
tecnología.
Los
alimentos que proporcionan estos tipos
de sistemas productivos son inocuos para
la salud humana, ya que no contienen residuos
de agroquímicos ni medicamentos
que puedan constituir un riesgo ni que
contaminen el ambiente.
¿Cómo
surge la idea de agricultura orgánica?
A nivel mundial, la tecnificación
progresiva de la agricultura llevó
a explotar los recursos naturales al límite
de sus posibilidades, produciendo efectos
indeseados sobre el ambiente, en especial
en los países del hemisferio norte.
Esto alertó sobre la necesidad
de no producir más alteraciones
en los ecosistemas, generando una vuelta
a los antiguos modos de producción.
Simultáneamente,
la población comenzó a tomar
conciencia de la necesidad de mejorar
su calidad de vida, consumiendo alimentos
sanos, producidos a partir del cuidado
de los recursos naturales, un patrimonio
que debe ser legado a las generaciones
futuras. Así nace la demanda de
Suplementos producidos en forma "más
natural", con un impacto mínimo
sobre el ambiente. La producción
orgánica, entonces se constituye
en la alternativa para satisfacer ambas
necesidades.
Fuente:
Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentación
de la República Argentina